Usar un sellador adecuado en la fachada permite:
- Evitar filtraciones de agua
- Prolongar la vida útil del sistema
- Reducir tareas de mantenimiento
- Mantener el desempeño y la estética del edificio
Las fachadas exteriores están expuestas de forma permanente a cambios de temperatura, viento, lluvia, vibraciones y radiación solar, lo que genera dilataciones y contracciones en los materiales. Por eso requieren selladores con alta elasticidad y durabilidad, capaces de acompañar esos movimientos sin perder adherencia.
En un sistema de fachada, el sellador cumple la función de absorber movimientos, mantener la impermeabilidad y proteger las juntas frente a la entrada de agua, aire y contaminantes. A diferencia de una pared convencional, las fachadas están sometidas a mayores exigencias climáticas y estructurales.
Un sellador para fachadas expuestas a clima extremo debe ofrecer:
- Elasticidad permanente
- Resistencia a la intemperie
- Buena adherencia a distintos sustratos
- Comportamiento estable frente a variaciones térmicas
Las soluciones de Sika están desarrolladas para cumplir con estas exigencias en sistemas de fachada.